Para subir, primero hay que soñar.
Soñar desencadena posibilidades y produce alternativas que no habrían existido si no las hubieras imaginado. La nueva realidad se crea en tu mente. Piensa en ella a menudo y la acercarás a tu vida.
Reserva un poquito de tiempo cada día para soñar, llegaras muy, muy alto.






